Ecosistemas Empresariales,
el secreto del crecimiento futuro

Vivimos en plena era de la colaboración. Los nuevos modelos de negocio más cohesivos y el acceso a mayor información redefinen el concepto de bienestar y la globalización como un mundo verdaderamente interconectado. Es por eso que las empresas hoy en día deben aplicar modelos ágiles e innovadores para mantener su competitividad y crecer de sus áreas de negocio tradicionales, y muchas ven en los ecosistemas una excelente oportunidad de conseguirlo.
Esta nueva forma de producir bienes y servicios de valor alrededor de una comunidad es lo que denominamos ecosistema de negocios, porque incluye eficientemente a Proveedores, Productores líderes, Socios claves y Potenciales, entre otros, reunidos en uno o varios Clústers de negocios.

Ecosistemas empresariales,
la clave del crecimiento futuro

Vivimos en plena era de la colaboración, los nuevos modelos de negocio más cohesivos y el acceso a mayor información redefinen el concepto de bienestar y la globalización -un mundo verdaderamente interconectado- es por eso que las empresas hoy en día deben aplicar modelos ágiles e innovadores para mantener su competitividad y crecer de sus áreas de negocio tradicionales, muchas ven en los ecosistemas una excelente oportunidad de conseguirlo.
Esta nueva forma de producir bienes y servicios de valor alrededor de una comunidad es lo que denominamos ecosistema de negocios, porque incluye eficientemente a proveedores, productos líderes, competidores, stakeholders, socios claves y potenciales, entre otros.

Generando desarrollo empresarial como El primer ecosistema
de negocios del Ecuador

¿Por qué pertenecer
a un ecosistema
empresarial?

Porque estimula ambientes intraempresariales más interconectados, redefiniendo el concepto de comunidad de negocios.

Porque las alianzas generadas gracias a su ubicación, producen inmejorables beneficios e incrementan las probabilidades de éxito a socios y proveedores.

Porque debido a sus propiedades intrínsecas, un ecosistema empresarial siempre promoverá la innovación y la competitividad.

Porque motiva a grandes y pequeñas organizaciones a que interactúen entre si para producir bienes y servicios de valor.